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Sala de prensa

Booktrailer de #ElPazodeLourizán

El arboreto de tres caños sirve para presentar el booktrailer sobre la novela El Pazo de Lourizán. Allí imaginé cómo Aldo Carballo, el primogénito de una poderosa y adinerada familia de Lourizán (Pontevedra), intenta restablecerse de su desfallecimiento bebiendo un poco de agua. Desde este épico lugar describo cómo subirá azarosamente el camino de tierra para llegar exhausto a la fachada del palacio que contemplará desde abajo. Y cómo peldaño a peldaño ascenderá por la escalinata de mármol hasta escuchar a su familia, su hermana Isabel, su madre Emilia, su padre Aldo Ramón Carballo y resto de hermanos.

Esta novela, cuya composición se estructura en tres partes, cada una narrada en una persona distinta (segunda, tercera y primera persona), cuenta la historia de Los Carballo, una saga relacionada con la industria pesquera de Marín, en una época convulsa para España: los primeros años de la década de los treinta. Justo en un momento dónde las grandes diferencias sociales entre clases hacen imposible el amor entre Aldo y la joven Xoana, vendedora de pescado en la Lonja. Dónde todo se va a desmoronar a causa de la Guerra Civil.

El fondo de la Guerra Civil

Para escribirla tuve que imaginar cómo ese pueblo pesquero de la ría de Pontevedra, que permanece ajeno a lo que se cierne sobre él, se despierta de la noche a la mañana en mitad de una disputa bélica. Cómo sus personajes caminan, hablan, celebran, sin ser muy conscientes de lo que está a punto de ocurrirles. Igual que hoy entre Rusia y Ucrania, dos pueblos hermanos. Ni ellos ni nuestros antepasados previeron lo que iba a pasar. Ni por asomo Ucrania se imaginó las ansias de poder de Putin… ni antaño se presumió la larga dictadura de Franco.

Por eso, quise plasmar en este booktrailer y en las páginas de este libro la intrahistoria tal cual la imaginé. No trata pues de los hitos de una Guerra Civil, ni de bandos, sino de la gente anónima, cuyas vidas se vieron interrumpidas de manera abrupta por un conflicto que no esperaban con el objetivo de centrarme en cómo lo vivieron dos familias: una rica y otra pobre. Y cómo, pese al dolor, el miedo, la falta de esperanza, la gente, sin importar la ideología, tuvo que superar el día a día. Miserablemente unos y destrozados otros.

Porque también en una guerra la gente se enamora, se ríe, se muere de enfermedades, se desespera, llora, sufre, se afana por conseguir algo de dinero, por comer, intercambia. Al pueblo no le queda más remedio que seguir necesitando comida, calor, medicinas, arrojo, compasión y ternura. Y de eso, va esta novela.

Más información

El libro se encuentra ya en preventa en Amazon (https://amzn.to/35sewwa) y en Fnac (https://www.fnac.es/a9087387/Lola-Fernandez-Pazos-El-pazo-de-Lourizan).

Entrevista con la autora en https://pontevedraviva.com/radio/emision/4920/cara-a-cara-pontevedraviva-radio/.

Novela #editada por #HarperCollins https://www.instagram.com/p/Cb0AvaqAiVp/?igshid=YmMyMTA2M2Y=.

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Notas de prensa

Marín lanza el 11Mayo #ElPazodeLourizán de Lola Fdez Pazos con Arantza Portabales

El Museo Torres de Marín acogerá el próximo 11 de mayo, a las 19 horas, la presentación de la novela #ElPazodeLourizán de la periodista Lola Fernández Pazos, que será presentada por la prestigiosa y consagrada escritora Arantza Portabales, también de raíces marínenses y autora de libros tan importantes como «Sobreviviendo«, «Belleza Roja» y «La vida secreta de Úrsula Bas«.

El encuentro, que tendrá lugar a las 19 horas y se podrá visualizar a través de mi cuenta de Instagram (fernandezpazoslola), permitirá la firma tanto de la obra de Portabales como de la nueva autora, y marcará el comienzo de la venta en librerías por el resto de España.

Itziar Álvarez, Concejala de Cultura del Concello de Marín y Antonio Traba, Concejal de Deportes del Concello de Marín, han hecho posible este diálogo entre ambas escritoras, a quienes le unen sus recuerdos de infancia y juventud en esta villa costera de la ría de Pontevedra.

«El Pazo de Lourizán» de HarperCollins Ibérica, filial española de la segunda editorial más grande del mundo, discurre a principios del siglo XX, entre el Marín y Lourizán (Pontevedra) de otra época. Cuenta las vicisitudes de la familia Carballo a través de la sorprendente mirada de la pequeña Lúa, quien no deja de asombrarse por los secretos y silencios que ocultan sus seres queridos y que ella intentará desvelar a lo largo de toda su vida. La novela ha sido escrita en Marín durante el periodo de pandemia.

Video de la presentación:

Fnac Vigo y Coruña

Después de inaugurar el lanzamiento en Marín, #ElPazodeLourizán se presentará en Vialia Fnac Vigo y A Coruña. El sábado 14 de mayo a las 19 horas será en la Fnac de Vialia Vigo donde propondrá una nueva charla y durante el siguiente fin de semana, el viernes 20 mayo a las 19 horas, en la Fnac A Coruña, para juntarse nuevamente con su público.

En Pontevedra, habrá una pequeña clase dentro de la institución de la Escola de Letras, una escola impulsada por la Diputación de Pontevedra y la Editorial Galaxia, donde Lola Fernández Pazos realizó dos cursos: uno telemático con la escritora Inma López Silva, autora de El libro de la hija, y otro presencial con el escritor Diego Giráldez, autor de Galería de Saldos y próximamente (2 de mayo) O Meu Sangue.

☑️Lanzamiento: 11 Mayo
‼️Ya en librerías y en las principales plataformas tecnológicas: Amazon (https://amzn.to/35sewwa), Librerías Nobel (https://www.libreriasnobel.es/es/libros/el-pazo-de-lourizan_NOB0091164) y en Fnac (https://www.fnac.es/a9087387/Lola-Fernandez-Pazos-El-pazo-de-Lourizan).

📟Presentaciones:
⏳Museo Torres (Marín)-11Mayo 19h con Arantza Portabales;
💡Fnac Vialia Vigo-14Mayo 19h
🕰Fnac ACoruña-20ViernesMayo 19h
🥁Feria del Libro de Madrid.

⚠️Entrevista: #PontevedraViva con la autora en https://pontevedraviva.com/cultura/84599/pontevedraviva-radio-lola-fernandez-pazos-secretos-saga-familiar-pazo-lourizan-/

⚠️Entrevista: #DiariodePontevedra con la autora en https://www.diariodepontevedra.es/articulo/o-morrazo/marin-es-paraiso-novela-queria-invitar-gente-conocerlo/202205081859581199620.html

⚠️Entrevista: #Faro de Vigo con la autora en https://www.farodevigo.es/pontevedra/2022/05/03/queria-pazo-lourizan-fuese-personaje-65642538.html

⚠️Entrevista: #treintayseismil con la autora en https://www.elespanol.com/treintayseis/articulos/cultura/el-pazo-de-lourizan-un-retrato-de-posguerra-desde-los-ojos-de-una-familia-gallega

⚠️ Reseña: #EuropaPress

https://www.europapress.es/cultura/libros-00132/noticia-autora-lola-fernandez-publica-pazo-lourizan-historia-familia-industrial-epoca-belica-20220506181459.html

✳️ Novela de #HarperCollinsIbérica https://instagram.com/harpercollinsiberica?igshid=YmMyMTA2M2Y=

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Medios

El Pazo de Lourizán en Sant Jordi

Por primera vez en mi vida, viviré Sant Jordi de una manera distinta. No como lectora, que también, sino como autora de novela con una entrevista que se emitirá en Pontevedra Viva Radio que me hará Marisa Ciorcia. Será a las 12 del mediodía y para los interesados que sepais que si no la podéis escuchar, quedará grabado en modo podcast.

Esta #periodista de voz acaramelada, mirada viva como su cadena y gran fuerza, me encanta por cómo se prepara las conversaciones, cómo se documenta, cómo antes de comenzar cualquier charla, ha buscado, indagado, estudiado el personaje que tiene delante. Dirán lo que quieran sobre la #experiencia, pero, sin duda, una #profesional con tantas tablas como Marisa se nota y hace que esos encuentros entre dos personas que no se conocen de nada ni se han visto en la vida desprendan #magia.

Y no solo por la modulación de la #voz en sus #preguntas; sino por su humanidad y capacidad de ponerse en lugar del oyente (yo sigo hablando de “oyentes”, no me gusta nada “escuchantes”) para intuir que sería lo siguiente que les gustaría preguntar. En serio, mis respuestas son lo de menos, pero a ella, a Marisa, no se la pierdan.

Entrevista con la autora en https://pontevedraviva.com/radio/emision/4920/cara-a-cara-pontevedraviva-radio/.

Más información:

El libro se encuentra ya en preventa en Amazon (https://amzn.to/35sewwa) y en Fnac (https://www.fnac.es/a9087387/Lola-Fernandez-Pazos-El-pazo-de-Lourizan).

Novela #editada por #HarperCollins https://www.instagram.com/p/Cb0AvaqAiVp/?igshid=YmMyMTA2M2Y=.

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Evocaciones

#Reseña: Recuerdos de la Barcelona de Laforet

El comienzo de Nada de Carmen Laforet me recuerda a una etapa de mi pasado. A esa llegada a la ciudad condal en medio del frío y la oscuridad de un final de enero, sola y sin nadie que acudiera a mi encuentro. «Por dificultades en el último momento para adquirir billetes, llegué a Barcelona a medianoche, en un tren distinto del que había anunciado, y no me esperaba nadie», así empieza la novela de Laforet y así también mi nueva vida en la capital catalana.  

Sesenta y un años antes de sentir yo misma ésa sensación, la excelente Carmen Laforet (Barcelona, 1921-2004) ganaba la primera edición del Nadal con esa maravillosa apertura. Tenía sólo 23 años frente a mis 37. La autora había conseguido retratar de manera sencilla y acertada a todos los que emprendíamos una nueva etapa allí, con la imagen premonitoria de nuestra futura soledad.  

A diferencia de Andrea, la protagonista de la novela, yo no lo viví expectante, sino más bien nerviosa y asustada por la incertidumbre y el cambio de ciudad, casa, trabajo, puesto, compañeros, con la única compañía de un amigo que me cedió su piso hasta que encontrara algo.

De Aribau a Balmes

Tras salir en taxi de la Estación Sants, no de Francia como en la novela, Barcelona adquirió un tono más oscuro del que esperaba, mucho menos  iluminada que Madrid y extremadamente fría fruto quizás de mis nervios y esa humedad paralizante.

Al igual que Andrea también arrastré exhausta mi pasado y pertenencias hacia mi nuevo hogar. «Mi equipaje era un maletón muy pesado –porque estaba casi lleno de libros- y lo llevaba yo misma con toda la fuerza de mi juventud y de mi ansiosa expectación», explica el personaje.

Mientras Andrea llega a la calle Aribau a la casa de su familia paterna, yo me dirigí a Balmes, en L’Example, a un segundo piso de grandes techos, que en realidad era un cuarto. Me esperaba mi compañero de Facultad, recién llegado de su productora y con el que apenas coincidí por la incompatibilidad de horarios.

Aquella fue mi primera noche. Para la protagonista, le esperaba «una única y débil bombilla que quedaba sujeta a uno de los brazos de la lámpara, magnífica y sucia de telerañas, que colgaba del techo». En mi caso, una cama de 90 cm y una especie de barrotes para colgar mis enseres en una habitación sobria y amplia, que iba a agudizar la sensación de vacío que tantas veces repitió Laforet en Nada.

Al día siguiente, me llegó abruptamente la nueva realidad. Mientras él dormía, fui a ducharme y encontré un chorro minúsculo y gélido que casi me hizo llorar. Me sequé y fui a preparar café con el agua del grifo, que no pude beber. El agua, tan necesaria, no se podía ingerir.

Aceptación de la vida

La ciudad se me hizo hostil desde el principio. Ahora que se cumplen cien años del nacimiento de Carmen Laforet, creo que a la autora, esa misma ciudad, también le resultó igualmente fría e incómoda como si no acompañara a la protagonista, ni la protegiera y fuera otro motivo adicional de lucha.  De hecho, me cuesta sentir los días de lluvia como una purificación, como algunos críticos señalan, sino más bien como un mal menor dentro de todos los tormentos que tiene que padecer Andrea con sus familiares y amigos.

Igual que asume la loca historia de sus tíos paternos, Angustias, Román y Juan, y de su abuela, acepta también las gotas desapacibles que la mojan y, sin rechistar, normaliza la distancia de su mejor amiga Ena y la cobardía de su pretendiente. Tanta expectación, para Nada, podría resumirse. Pero aunque ella no lo sepa, le quedará mucho. Como también me quedó a mí.

La estancia de Andrea en aquella Barcelona de posguerra, sucia y miserable se prolongara durante un año. La mía, no llegara a nueve meses. Sin embargo, cuando vuelvo a Barcelona, la siento en lo más profundo de mi ser, quizás por haber sufrido con ella, en sus calles y dejarme abrazar por sus edificios y sus gentes anónimas. Al igual que Andrea, el cobijo del Barrio Gótico, del Borne, de la Barceloneta o del Barrio de Gracia siento, que al final, me arropa.   

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Evocaciones

#Semblaza: Jane Austen en el #8M

Lola Fernández.- Ahora que se acerca el #8M, quiero reivindicar la figura de #JaneAusten como precursora de los derechos de la mujer. A pesar de que muchos ilustrados no han leído ningún libro de ella, tengo que decir que admiro a esta escritora de finales del siglo XVIII y principios del XIX por encima de otros célebres coetáneos suyos. Quizás sea porque en una época de hombres, donde una mujer soltera representaba lo peor de la escala social, ella supo encontrar su sitio. Quizás por su alto grado de ironía y gran capacidad para reírse de sí misma.

Lejos de la imagen sensiblera que ha llegado a nuestro tiempo, el perfil de esta británica universal responde más al de una revolucionaria que al de una adicta a las relaciones matrimoniales. Ni tan casamentera como transcendió en varias películas adaptadas, ni tan perversa o doppelgänger como los alter ego de sus propios héroes y heroínas. Si Austen destacó por algo fue por su autenticidad.

Frente al amor desesperado y suicida de Byron o Shelley, ella prefirió la armonía. Austen nació el 16 de diciembre de 1775 y murió el 18 de julio de 1817, casi al mismo tiempo que nacía el Frankenstein de Mary Shelley. Perteneció a una clase social a punto de desaparecer, la llamada pseudo-gentry, una especie de aristocracia rural, emparentada con la nobleza, cuyas costumbres se acercaban más a la inminente burguesía.

Tiempos de Revoluciones

Históricamente convivió con la Revolución Francesa y Napoleón, así como la Revolución Industrial, pero a parte de algunas pinceladas que aparecen en sus novelas, su obra no destacó por ser referente de grandes epopeyas o personajes históricos. Su tema fue más bien la intrahistoria. La vida de una madre, un hermano, una amiga, un vecino, con sus problemas, tareas cotidianas, buscando el sentido de sí mismos y haciéndose la misma pregunta que asola al ser humano desde tiempos inmemorables. Podremos algún día entendernos? ¿Dónde está Mr Darcy? ¿Dónde Mss Bennet? Ella jamás encontró al suyo.

Murió soltera a los 41 años a pesar de haber tenido dos proposiciones matrimoniales que al parecer rechazó o no le convencieron lo suficiente. Dicen que un episodio de amor truncado por el fallecimiento repentino de su pretendiente le afectó considerablemente hasta renunciar por completo al amor. Posteriormente, una enfermedad -se cree del riñón- la dejó agotada, con apenas fuerzas para acabar Persuasión, su última obra y la que mejor refleja ese sentimiento de aceptación del devenir.

Fue Cassandra, su hermana mayor y también soltera, quien la cuidó en sus últimos días. Con ella compartiría a través del género epistolar muchas de sus confidencias, que «Cas» como así la llamaba su querida Jane, decidió quemar en su mayoría tras el fallecimiento de Austen. Dejó sólo un centenar que hoy pueden leerse en la edición española de Época Editorial.

Del siglo XIX al XXI no sólo han transcurrido dos siglos sino un cambio radical en la forma de relacionarnos. Si bien el tiempo que Austen vivió era complejo para las relaciones sentimentales, dadas las limitadas comunicaciones, el protocolo social y los formalismos, hoy el apego a lo inmediato y el individualismo tampoco lo hacen sencillo.

Está claro que socialmente existía entonces una mayor desventaja para la mujer. Sin posibilidad de trabajar, salvo de ama de llaves, profesora o institutriz, al género femenino en ése tiempo no le quedaba otra alternativa que casarse o quedar expuesta a la pobreza.

A Austen eso le amargaba. Nunca quiso contraer matrimonio por conveniencia, así que perpetró una estrategia para obtener ingresos y ganarse la vida con lo que mejor sabía hacer: escribir. A pesar de ello, la publicación de sus primeros libros no le sirvió para vivir. Vendió su primera obra Northanger Abbey por sólo sólo 10 libras y tuvo que aceptar la generosidad de su hermano para retirarse a Chawton con su madre, hermana y cuñada. Posteriormente, los ingresos de sus siguientes obras fueron subiendo al tiempo que su propia proyección literaria hasta el punto que su novela Emma tuvo que dedicarla al entonces Príncipe Regente, George IV.

Jane Austen quedará para la posterioridad como la precursora de nosotros mismos. Mujeres y hombres independientes que no queremos que otros asuman el rol de mecenas.

Extracto de la Introducción de El amor en Tiempos de Tinder

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Evocaciones

#Semblaza: Pandemias en tiempos de Brontës

Lola Fernández.- Aprovecho la actual #pandemia para analizar aquí la influencia que la enfermedad y la salud ha tenido a lo largo de la historia en la vida y obra de los autores, más concretamente en una de las familias más prolíficas que nos ha dado la literatura nunca: Las hermanas Brontë. Desde su más tierna infancia, Charlotte, Emily y Anne Brontë tuvieron que soportar la tristeza, dolor y melancolía de la gran pérdida de sus seres queridos tras intentar sanarles en el hogar.

Su drama comienza el 15 de septiembre de 1821 con el fallecimiento de la madre por un cáncer uterino o una sepsis pélvica tras dar a luz a la benjamina Anne. Su pérdida trastoca la rutina familiar y será su viudo, Patrick Brönte, quien solicite ayuda a su hermana para hacerse cargo de los más pequeños, mientras interna a sus dos hijas mayores, Mary y Elizabeth, con 11 y 10 años, en la lúgubre e infectada Cowan Bridge. Este lugar servirá de inspiración años después para recrear el insalubre centro de Lowood de Jane Eyre.

Allí las dos hermanas se contagian y tras una dura convalecencia por tuberculosis, tampoco consiguen sobrevivir. A partir de entonces, el resto de las niñas se quedan a estudiar en casa bajo la supervisión de su padre. Gracias a los mundos fantásticos que las tres escriben conjuntamente con su hermano, consiguen calmar su dolor al tiempo que adquieren experiencia para las novelas que vendrán después.

Mortales gripes

Entre 1803 y 1831 suceden en Gran Bretaña una serie de epidemias de gripe que causan muchas más muertes de gente de clase media que la letalidad ocasionada por el tifus en los más pobres. Esta serie de gripes mortales afecta más a los enfermos de mayor edad, quienes padecen asma o tuberculosis.

No existe diferencia de mortalidad entre hombres y mujeres, ni tampoco entre pueblos o ciudades, pero sí por zonas. La gripe de 1933 se ceba especialmente con York y Leeds, a tan sólo 24 millas de Haworth, el pueblo donde la familia Brontë se instala en 1920. La siguiente gran gripe que se inicia en Londres en noviembre de 1947 también se extiende por todo el país, originando la muerte y el empobrecimiento allá por donde pasaba.

En ese año, el único varón de los hermanos, Branwell, empieza a enfermar y después de una agonía sin precedentes expira en septiembre de 1848 tras dejarle de funcionar el riñón por lo que al principio parece una gastritis crónica. El diagnóstico del médico, sin embargo, será “bronquitis crónica”. Se sospecha también que la epilepsia sufrida durante su infancia podría haber empeorado por la adicción al alcohol, láudano y opio, provocándole la muerte.

Poco después, en diciembre de ese mismo año, y tras atender a su querido hermano a la rebelde Emily, autora de Cumbres Borrascosas, le aqueja una grave gripe que reactiva una latente infección tuberculosa. Oculta su malestar a su familia para evitar preocuparles y únicamente el mismo día de su fallecimiento consiente en ser asistida por un médico, que ya nada puede hacer por salvarla. Será Anne, su pequeña hermana, su inseparable compañera de juegos quien peor lo pase y velé a su enferma hermana durante sus últimas horas, contagiándose al mismo tiempo y soportando el mismo fatal destino el 28 de mayo de 1849.

La mayor de las tres hermanas Brontë, Charlotte Brontë, creadora de Jane Eyre y encargada de la difusión de la obra de sus hermanas tampoco tendrá mejor suerte. A finales de 1851, la superviviente de tan inmenso desastre familiar entra en una fuerte depresión al ser consciente de que sus más íntimas consejeras literarias, Emily y Anne, se han marchado para siempre de su lado, algo que el Doctor Ruddock trata de suavizar con mercurio, provocándole debilidad y vómitos.

Al poco tiempo, recobrara fuerzas para luchar por el legado literario de sus hermanas e inicia un noviazgo que acabará en boda. Después de su luna de miel con el Reverendo A. B. Nicholls, Charlotte Brontë se resfría tras andar con los pies mojados por el barro y en marzo de 1855 fallece por tisis. Sin embargo, los sirvientes y la propia Charlotte creerán que su estado se debe más a una Hyperemesis, una dolencia provocada por los fuertes vómitos del embarazo. Sea lo que fuere, se marchará habiendo contado a su íntima amiga y otra de las grandes escritoras victorianas, Elizabeth Gaskell, todas las vivencias de las tres hermanas.

Pese a que en su niñez, el reverendo Patrick padeció una grave inflamación de un pulmón y tuberculosis, terminará su vida con 84 años el 7 de junio de 1861, sobreviviendo a todos sus hijos.

Penurias

La obra de las Brontës está salpicada de todos estos episodios de pandemias y enfermedades. El personaje de Helen Burns, inspirado en la hermana mayor Mary, se convierte en la compañera fiel de Jane Eyre en el hospicio y en un ángel que iluminaría a la principal protagonista de la novela de Charlotte Brontë. El débil marido depravado, adicto y enfermo, de La inquilina de Wildfell Hall de Anne Brontë, sin duda, resulta tan real gracias a las frecuentes salidas de tono que tendría su hermano Branwell provocadas por su enfermedad y adicción. La desesperación de Heathcliff ante la muerte de Caroline por enfermedad refleja los sentimientos airados y enloquecidos que debió albergar Emily ante el fallecimiento de su querido hermano.

Al igual que ocurre ahora con la Covid-19, las pandemias impactaron de forma abrupta en la economía de las familias de clase media, como era el caso de las Brontës, cuyo padre cobraba un salario de 200 libras anuales. Sin embargo, ese dinero todavía era insuficiente para mantener a todos sus hijos, de tal forma que Charlotte y Anne tuvieron que salir de la casa para dedicarse a enseñar, la primera en una escuela y la segunda en dos hogares como institutriz, cuyo salario podía rondar las 50 libras al año, aunque había quien únicamente ganaba 20 libras al año. La necesidad de ganarse el sustento se refleja especialmente en “Annes Grey” que vive como institutriz, pero también en “Jane Eyre” que marcha a Thornfield Hall con el mismo propósito.

En aquellos años, la única manera digna de ganarse la vida para la mujer cultivada era ser profesora o institutriz. Pero su anhelo por salir de ese círculo y convertirse en escritoras insignes, con derecho propio en la posteridad, provocó que se sobrepusieran a sus enfermedades y crearan algunas de las obras más bellas de la literatura. Seguramente, y provocado por esos débiles pulmones, estas grandes escritoras tampoco tuvieran fuerzas para realizar otra cosa que no fuera escribir o leer. Ambas situaciones -la lucha por autoabastecerse junto con las penurias y los desprecios sufridos al ejercer su actividad profesional- contribuyeron a crear una realidad y una sensibilidad en sus novelas nunca descrita antes por mujeres.